GuíaActualizada en
¿Hay que limpiar las monedas antiguas?
Casi nunca. Limpiar una moneda le quita la pátina y le deja rayas finísimas que cualquier coleccionista ve, y eso baja su precio, a veces mucho. Lo único que puedes hacer sin riesgo es quitar el polvo o el barro suelto con agua y jabón neutro, sin frotar. Nada de vinagre, limón, bicarbonato, pasta de dientes ni productos para la plata.
Por qué limpiar una moneda le quita valor
Con los años, el metal se cubre de una capa fina (la pátina): oscura en la plata, marrón o verdosa en el cobre. Los coleccionistas la valoran porque demuestra que la moneda no se ha tocado. Al limpiarla:
- Desaparece la pátina y queda un brillo artificial, distinto del brillo original de fábrica.
- Cualquier frotado deja microrrayas que se ven con lupa y al girar la moneda bajo la luz.
- Los productos químicos se comen parte del metal y del relieve.
Las casas de subastas lo avisan en la descripción («limpiada», «details»), y el precio baja. En 100 fichas del catálogo, alguna de las ventas que recogemos es de un ejemplar limpiado: las casas serias siempre lo indican.
Limpiarla no la convierte en «sin circular»
Lo que sí puedes hacer
Lo mejor es no hacer nada. Si la moneda tiene polvo o barro suelto y no es valiosa, puedes hacer esto, y nada más:
- Quita el polvo con un pincel suave o soplando (con una pera de aire, no con la boca).
- Si tiene tierra, déjala en remojo en agua templada (mejor destilada) con una gota de jabón neutro. Sin frotar.
- Aclárala con agua limpia, cogiéndola siempre por el canto.
- Sécala a toques con un paño de algodón o papel que no suelte pelusa, y déjala secar al aire del todo antes de guardarla.
Si la moneda puede valer dinero, no la toques
Lo que no debes hacer nunca
- Frotar con un paño, un cepillo de dientes, un estropajo o un cepillo de alambre.
- Vinagre, limón, coca-cola, sal, bicarbonato o pasta de dientes.
- Productos para limpiar plata, metal o joyas, lejía o amoníaco.
- Baños electrolíticos o el truco del papel de aluminio.
- Lijar, rascar con un palillo o una aguja, o pulir con una minitaladradora.
Muchos vídeos enseñan a dejar las monedas «como nuevas». Lo consiguen, pero el resultado es una moneda que ningún coleccionista quiere.
Según el metal
Plata
La pátina oscura de la plata es normal y se aprecia. No la quites: una moneda de plata ennegrecida de forma uniforme vale más que una blanqueada.
Oro
El oro apenas se altera. Si está sucio, como mucho agua y jabón neutro. Ojo: es blando y se raya con facilidad.
Cobre y bronce
Las perras gordas, los maravedís o los céntimos de euro se oscurecen y pueden tener manchas verdes. Si es un verdín en polvo que se extiende, puede ir a más: en monedas valiosas, consulta a un experto antes de tratarlo en casa.
Billetes
Nunca los laves, los planches ni los repares con celo. Un billete con sus dobleces vale más que uno «arreglado».
Si la has encontrado enterrada
No la limpies: la tierra y la pátina ayudan a saber cuál es y de dónde viene. Además, en España los hallazgos arqueológicos, monedas antiguas incluidas, son de dominio público y hay que comunicar el hallazgo a la Administración (normalmente, a la comunidad autónoma).
Cómo guardarlas para que no se estropeen
- Cógelas por el canto, nunca por las caras: la grasa de los dedos deja huellas que acaban marcándose.
- Usa fundas, cápsulas o álbumes sin PVC. El PVC blando suelta con los años un residuo que mancha las monedas.
- Una por hueco: si van sueltas en una bolsa, se rozan y se golpean entre ellas.
- En un sitio seco y sin cambios fuertes de temperatura, lejos de la cocina y del baño.
- Las sin circular, en su estuche o cartera original, sin abrir.
Y si quieres saber qué tienes antes de guardarla, mira su estado en MBC, EBC y SC o hazle una foto con el escáner.
¿Tienes una moneda y no sabes cuál es?
Hazle una foto por delante y por detrás: te decimos qué es, en qué estado parece estar y cuánto se paga.
Escanear moneda


